jueves, 2 de abril de 2015

La vie est belle



Por fin Abril nos libera de Marzo, de sus locuras climatológicas y los simulacros engañosos de primaveras y caos afectivos .

He decidido acabar con Hugo, y con su permanente ocupación de mi espacio mental. Con el miedo a sentirme vulnerable ante su libertad por decreto, con las tardes vacias esperando un Telegram: "Ven".

Mi sentido de la exclusividad sobre cualquiera se ha declarado inexistente, y por tanto, mi dolor ante lo compartido involuntario acaba de desaparecer. Por eso precismente he acabado con él, para poder estar juntos unica y exclusivamente cuando la intuicion nos acompañe, he acabado con él en el sentido biblico del termino, para no esperarlo, ni quererlo, ni tener la sensación de que me abandona

De esta forma, construyo dia a dia mis relaciones, por ello, después de tanto tiempo, vuelvo a salir olfateando feromonas en el aire: posibilidades de jugar. 

Por eso abril se abre como un sugerente campo abonado a la experimentación. Me vuelvo libre en mi devenir cotidiano, en las cosas tan leves como hacer el amor u oler unos geranios o dormir un rato al sol, donde la impronta de los compromisos sinsentido no caben, no se admiten.

Y asi mi ánimo de perro mojado se seca poco a poco, encontrando en los restregones de pieles y almas una reconciliacion con el mundo que dejé a los veinte años, donde todo era posible, afortunadamente posible.



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