sábado, 25 de abril de 2015

Todos los campos de batalla van a ser necesarios


Vislumbrar tu escorzo desde abajo en la penumbra del cuarto a oscuras,
es imaginarse casi tu dulce ceño,
es sentirte bajando una pedrera de material sincero
Y me voy contigo, solo un rato
mientras te afanas sobre mi contra el olvido,
contra la intrascendencia, 
contra el gris continuo de los dias

Y mientras, pienso
que todos los campos de batalla van a ser necesarios
para acabar con este neoliberalismo carnicero
que nos muerde,
que no puede nombrarse sin que alguien te dé un estropajo para lavarte la boca,
que habrá que pelearlo, con los dientes,
en la cama,
en tus ojos,
en los proyectos comunes,
en las tardes,
en las borracheras,

que habrá que ir metiendole los dedos en las tripas,
que habrá que jugársela en la vigilia,
en la desobediencia,
en la declaración en rebeldía

que habrá que buscar huecos,
que arder en preguntas,
que ir haciendole grietas, 
desde las horas de trabajo, 
desde la poesía,
desde los afectos de un día para otro

Planeo la derrota del engendro
mientras te siento bajando una pedrera de material sincero

y me voy contigo sólo un rato
mientras luchas, sobre mi, contra el olvido,
contra la intrascendencia,
contra el gris continuo de los días,
Y mientras pienso
que todos los campos de batalla
van a ser necesarios.




martes, 21 de abril de 2015

vivir, arder, dudar...



Vivir no es otra cosa que arder en preguntas.

Y tener el valor de contestarse, y la alegría de poder gritar lo averiguado

Salir y entrar de la gatera, sin contar los pelos arrancados, pedir un vino, una cerveza, vislumbrar al fondo aquel que nos observa, y tomarlo en préstamo esa noche, un poco, solo un rato, como un guiño.

 día  a día a día a día a día a día a día  día a día a día

Vivir como se  pueda, con la lágrima al borde de los dientes en sonrisa, con los recuerdos negros, con las esperanzas verdes y los días azules del verano, con aquellos que te arropan, y los que te arrancan pesadillas.

otro día otro día otro día otro día otro día otro día otro 

Vivir no es otra cosa que perder los modales,  los modelos,  la ropa,  los esquemas,  los mapas, y las instrucciones, buscar  en los boquetes, andar bajo el felpudo, tras las puertas, sin dejar hueco donde poder encontrar algo que brille, con la inquietud de los cestos de gatos,  la paciencia de los gusanos de  seda, y el afán del que copula con el ceño fruncido.


Vivir no es otra cosa que arder en preguntas Y tener el valor de contestarse, y la alegría de poder gritar lo averiguado.

martes, 14 de abril de 2015

¡Activismo en la cama!


Puestos a pensar sobre la influencia de lo libertario en nuestras relaciones sexo afectivas obtenemos una ya muy desdibujada idea sobre el concepto del amor libre, que en la actualidad apenas obtiene eco incluso entre los anarquistas mas recalcitrantes.

Si bien es verdad que desde sus inicios hasta ahora, algunas teorías sexo relacionales como el poliamor o la anarquía relacional han hecho algunos intentos de estructurar el amor libre, sigue chirriando un tanto la sensación de que embarcados en esta dinámica de parejas abiertas, gran energía y espacio mental está destinado al paliativo del sufrimiento por los celos, como traducción del dolor que supone el hecho de compartir de forma mas o menos voluntaria al objeto de nuestros deseos con segundas o terceras personas.

Paliativo relativo, si tenemos en cuenta que la reducción del dolor se consigue mediante una política de pactos que recuerda bastante a las reglas impositivas de la pareja patriarcal, heteronormativa tradicional: Si estamos juntos no tocarás a otras/os. En el poliamor. si estamos juntos, tu serás mi primera pareja, los jueves veré a la segunda, y a la tercera le daré menos besos que a ti (un suponer).

El principal problema de tal dinámica es que se limita a organizar los tiempos y las dedicaciones mediante pactos en un inútil intento de poner puertas al campo en el campo de los afectos, sin tener en cuenta que el principal factor que origina los celos es el sentido de la propiedad sobre el objeto amado, el sentido de exclusividad que como propiedad individual adquiere entre la interminable lista de nuestras propiedades; Convirtiendo esta relación (entre las de amigos, de trabajo, de familia...) en LA RELACION. 

En este sentido, el campo sexo afectivo se encuentra completamente contaminado por el concepto de propiedad privada propio de la dinámica capitalista de "acaparamiento" y consecuente exclusividad sobre lo acaparado.

Es entonces cuando el hecho de compartir se torna doloroso, ya que dentro de la dinámica capitalista, los objetos de nuestras relaciones sexo afectivas se vuelven nuestros e "incompartibles". Podríamos hacer un ejercicio de imaginación, intentando extrapolar los modos en que discurren las diferentes relaciones que manejamos, de trabajo, de amigos, familiares...aplicándoles la normativa que rige la pareja tradicional: Si solo pudiéramos tener un amigo en exclusividad, en cuanto a tiempos de dedicación, afectos, etc. automáticamente  salta a la vista la relación tan aberrante que supondría. Y, por supuesto, como nos nos sentimos dueños de nuestros amigos, fluimos con ellos sin celos, ni necesidad de exclusividad, ni miedo a la soledad o al abandono, compartiendo con ellos el tiempo que libremente queremos dedicar en la búsqueda de nuestra felicidad.

Si fuéramos capaces de erradicar de nuestras relaciones sexo afectivas el sentimiento de propiedad privada y exclusividad que la dinámica capitalista le confiere, y extrapoláramos nuestras dinámicas amistosas a las relaciones de pareja, automáticamente se ampliarían nuestras posibilidades sexuales y afectivas, y podríamos satisfacer aquellas que sistemáticamente se han prohibido o se han vivido con dolor.

Llegados a este punto, podríamos empezar a considerar como una forma de activismo el abordaje de estas cuestiones en nuestra cotidianidad sexo afectiva, entendida como una forma de recuperación que la naturaleza del capitalismo nos ha robado en favor de estructuras relacionales que lo fortalecen, al igual que lo concerniente al decrecimiento, las actividades autotélicas, como formatos activistas para no atender la estructura que el sistema capitalista nos propone, generando otros planteamientos aplicados en lo cotidiano para ir recuperando una parcela mas en nuestro trabajo de autoconstrucción como sujetos.

sábado, 11 de abril de 2015

Recorrerte


Recorrer con un dedo
a medias
tu espalda suave
es iniciar un viaje
que pasa por debajo
del pelo de tu nuca
es bordear el entorno 
de tus singularidades
y perder el norte
contra los espasmos
de tu dulce vientre

recorrer con un dedo
a medias
el borde de tu boca
es proseguir un viaje
que pasa por tus crestas
tus deseos turgentes
por las manos crispadas
por las sombras expuestas

recorrer con un dedo 
a medias
el sexo de un tercero
es crear de la nada
una idea insaciable
que de pronto multiplica
las bocas y los besos
los cuerpos y las pieles,
un animal único
rebulle en nuestro cuarto
con un solo gemido
plagado de humedades
de cómplices incendios
de placeres alternos
de ojos que se buscan
que repiten tu nombre.

jueves, 2 de abril de 2015

La vie est belle



Por fin Abril nos libera de Marzo, de sus locuras climatológicas y los simulacros engañosos de primaveras y caos afectivos .

He decidido acabar con Hugo, y con su permanente ocupación de mi espacio mental. Con el miedo a sentirme vulnerable ante su libertad por decreto, con las tardes vacias esperando un Telegram: "Ven".

Mi sentido de la exclusividad sobre cualquiera se ha declarado inexistente, y por tanto, mi dolor ante lo compartido involuntario acaba de desaparecer. Por eso precismente he acabado con él, para poder estar juntos unica y exclusivamente cuando la intuicion nos acompañe, he acabado con él en el sentido biblico del termino, para no esperarlo, ni quererlo, ni tener la sensación de que me abandona

De esta forma, construyo dia a dia mis relaciones, por ello, después de tanto tiempo, vuelvo a salir olfateando feromonas en el aire: posibilidades de jugar. 

Por eso abril se abre como un sugerente campo abonado a la experimentación. Me vuelvo libre en mi devenir cotidiano, en las cosas tan leves como hacer el amor u oler unos geranios o dormir un rato al sol, donde la impronta de los compromisos sinsentido no caben, no se admiten.

Y asi mi ánimo de perro mojado se seca poco a poco, encontrando en los restregones de pieles y almas una reconciliacion con el mundo que dejé a los veinte años, donde todo era posible, afortunadamente posible.